Foto: Philip Gjørup

El Índice de Desempeño Ambiental (EPI por sus siglas en inglés: Environmental Performance Index), clasifica los países a partir de su desempeño en el logro de dos objetivos ambientales prioritarios: la salud ambiental –que mide la protección de la salud humana ante el impacto de los daños ambientales–; y la vitalidad de los ecosistemas que mide la protección a los ecosistemas y la administración de recursos.

El Índice pretende orientar a los países en la formulación de políticas, y ayudarlos a salir del rezago existente en la protección del medio ambiente; además, intenta aclarar la incertidumbre en cuanto a la gravedad de las amenazas ambientales, la contaminación y la tendencia de los recursos naturales. Así mismo, en la medida en que la eficacia de las intervenciones políticas en materia ambiental sea dudosa, el EPI es una herramienta para aclarar cuestiones, tendencias y opciones de política.

Autores: Grace Huertas y Pablo Sauma